Creminelli, el productor de salami en Utah

Desde el Piamonti a EEUU. Ese es el camino que ha seguido Cristiano Creminelli. En la región italiana su familia ha curado carnes de manera artesanal desde hace siglos. El resultado son salamis que pueden estar impregnados de vino Barolo o trufas blancas. “En Italia hacemos 900 tipos de embutidos y allí la primera religión es la comida”, asegura Creminelli.

Él llegó hace seis años al oeste de Utah, con la idea de difundir esta religión, tras descubrir que algunos de los mejores productores de materia prima para sus embutidos se encontraban cerca de Salt Lake City. Donde también descubrió un clima seco ideal. Con una humedad muy baja se pueden curar las carnes -como le gusta decir a Creminelli- sólo con la sal y el tiempo.

Creminelli Fine Meats

Su compañía, Creminelli Fine Meats, se convirtió pronto en uno de los líderes en el floreciente movimiento de la charcutería estadounidense. “Dedico la cuarta parte de mi tiempo a experimentar”, dice. Y apunta a la forma en que consigue que pequeñas cantidades de salami se produzcan ahora con un sabor a las especialidades de la zona como el tocino, el pastel de manzana o incluso el whisky de la destilería Utah West High.

Sus ‘experimentos’ están disponibles exclusivamente para miembros del Club de Creminelli, que pagan 185 dólares al año para recibir sus envíos trimestrales.

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