Urwerk EMC

Frente al poder tecnológico de las grandes manufacturas, la inteligencia creativa de las pequeñas firmas de autor. Urwerk acaba de presentar el que sin duda será una de las creaciones del año y, con toda seguridad, el pionero de un nuevo modo de concebir la relojería mecánica. El EMC parte de un concepto tan ingenioso como es el trasladar a la muñeca un verdadero servicio técnico ‘portátil’.

Con ello consigue que el EMC no solo sea capaz de evaluar el correcto funcionamiento de su mecanismo, sino dar la oportunidad a su dueño para corregir cualquier pequeña desviación con un simple desatornillador y en su propia casa. Ninguna otra firma del mercado había seguido esta línea de trabajo, algo que demuestra la capacidad de innovación de la pareja formada por Martin Frei y Felix Baumgartner.

Urwerk EMC

La genial idea de estos dos creadores ha consistido en colocar encima del volante un sensor óptico controlado por un circuito integrador que funciona con una frecuencia de 16.000.000 hercios. Dicho sensor mide la desviación que manifiesta el órgano regulador del volante por medio del contador colocado en la parte izquierda superior de la esfera, que va desde 20 segundos a 420 segundos de desviación por día. Conocido el desajuste del mecanismo, basta con afinarlo manipulando el tornillo colocado en la parte inferior de la caja.

Como buena pieza de Alta Relojería, el EMC es un reloj completamente mecánico: la electricidad necesaria para activar el sensor óptico se consigue al girar la palanca ubicada en el lado derecho de la caja. La idea es tan brillante que seguro la veremos en más relojes en un futuro próximo. Urwerk aún no ha anunciado el precio final de este reloj, aunque se estima que éste rondará los 105.000 euros.

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