Gramercy Park Hotel, reinventando Nueva York

Lo que marca la diferencia entre Nueva York y el resto de ciudades del universo conocido es su permanente capacidad de renovación. El frenetismo de sus calles y su ritmo ecléctico se traduce en una reinvención de sus iconos constante e incansable. Uno de ellos es el siempre misterioso hotel Gramercy Park, junto a Lexington Avenue y al parque que le da nombre, en una especia de oasis en medio de la locura del Midtown de Manhattan.

Un rincón que confirma su segunda juventud gracias al sello arquitectónico ‘plantado’ por John Pawson y artístico de Julian Schnabel. Baste decir que Humphrey Bogart se casó entre estas paredes, que Bob Marley era asiduo cuando paraba por Nueva York o que JFK pasó largas temporadas de su infancia en este hotel.Gramercy Park HotelActivo desde 1925, el Gramercy Park es una leyenda de la Gran Manzana por su pasado y su presente en un entorno acogedor, cálido, medido y programado para retinas que valoren el arte.

Porque a las innumerables comodidades que otros muchos hoteles de lujo pueden ofrecer, el Gramercy Park añade un gusto por el arte muy reconocible. Andy Warhol, Jean Michel Basquiat, Botero, Sean Landers, Enoc Pérez, Damien Hirst… Son sólo alguno de los autores cuyas obras decoran todos los rincones de habitaciones, restaurantes y zonas comunes. Un extra que en Nueva York se entiende mejor.

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