Galerías y museos extravagantes

A finales del Renacimiento, los llamados gabinetes de curiosidades atesoraban algunos de los objetos más peculiares del mundo. En ellos podían encontrarse minerales de todo tipo, plantas desecadas, máscaras rituales… La colección del médico Ulisse Aldrovandi (1522-1605), en Bolonia, considerada la precursora de los modernos Museos de Historia Natural, albergaba 18.000 especímenes.

En la actualidad, existen unos 55.000 museos repartidos por 202 países, según recoge la completísima guía Museums of the World, publicada por De Gruyter Saur, dedicados a todo tipo de materias y actividades. Lo cierto es que incluso hoy algunos resultan sumamente peculiares. Es el caso, por ejemplo, del Museo de los Collares de Perro, en Leeds (Reino Unido), entre cuyos fondos se encuentran accesorios para canes del siglo XV.

Museo de los Collares de Perro

Igual de impactantes son la Faloteca islandesa, que conserva como oro en paño cientos de penes pertenecientes a machos de distintas especies; o el Museo de Saleros y Pimenteros de El Castell de Guadalest, en Alicante, que posee más de 20.000 de estas piezas. En Berlín, el Museo de la currywurst está dedicado a esa popular salchicha alemana, que se sirve con tomate y curry.

Y no olvidemos el Museo de Bolsos Simone, en Seúl, que conserva unos 300 de estos complementos. El más antiguo de ellos es una cartera de seda, hilo y metal de 1550. También debemos considerar visitar el Museo della Frutta, en Turín. Esta institución pomológica exhibe cientos de frutos artificiales modelados por el artesano decimonónico Francesco Garnier Valletti.

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