Bucear a profundidades extremas

A día de hoy, la inmersión a grandes profundidades sólo es posible si nos embutimos uno de los llamados trajes atmosféricos, que fácilmente podríamos interpretar como una especie de submarinos individuales. El buzo, encerrado en aparatosas escafandras, sólo puede trasladarse mediante propulsores.

Para evitar esta limitación de movimientos, la Marina estadounidense ha solicitado nuevos proyectos al sector privado. Su objetivo es alcanzar hasta 300 metros con equipaciones que no superen los 180 kilos de peso -los últimos modelos pasan de la tonelada- y mantengan en el interior una presión similar a la que soporta el cuerpo humano a nivel del mar.Exosuit ADSAlgunos prototipos ya se acercan a esas exigencias. Un ejemplo es el Exosuit ADS, de la firma canadiense Nuytco Research, que pesa un poco más -entre 225 y 275 kg-, pero permite utilizar aletas gracias a que está fabricado con una espuma especial de microburbujas. De esta manera se logra que los miembros floten.

Ya sólo queda esperar que la Marina estadounidense de el visto bueno a alguno de los proyectos en marcha para que, a continuación, dichos trajes puedan ponerse a la venta y nos permitan sumergirnos en el mar a profundidades extremas. ¿Os gustaría la experiencia?

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