Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio

Sin duda fue una de las más terribles calamidades de la historia, pero por otro lado la erupción del Vesubio en el año 79 legó a la posteridad un testimonio como ningún otro, el más exacto, de cómo era la vida en el Imperio romano durante aquella época. Bajo las cenizas que sepultaron Herculano, Estabia y, sobre todo, Pompeya, se conservaron todo tipo de objetos e incluso el contorno de los cuerpos sorprendidos por la furia del volcán.

Hasta el 5 de mayo, la exposición “Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio”, en el Centro de Exposiciones Arte Canal de Madrid, nos ilustra didácticamente sobre el pasado de la ciudad, la angustia vivida por sus habitantes el día del desastre y las excavaciones impulsadas a partir del siglo XVIII por el rey español Carlos III. Es más, gracias al patrocinio de Carlos III también se facilitó que en España se hallaran obras tan valiosas como el Efebo de Antequera.Pompeya, catástrofe bajo el VesubioPero volviendo al tema Pompeya, para esta estupenda exposición se han reunido más de 600 piezas, en su mayoría procedentes del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

Además, tal y como se indica en la página web oficial, uno de los objetivos de la exposición “Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio” es mostrar qué supuso la erupción volcánica para una ciudad llena de vida. Los objetos de uso cotidiano, las pinturas y los restos orgánicos que la catástrofe ha permitido conservar son de una calidad arqueológica inigualable y de una contundencia visual incuestionable. Es difícil no estremecerse al pensar lo que vivieron los pompeyanos en aquellos momentos.

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