Los Amantes Pasajeros

Retorno de Pedro Almodóvar a la comedia y, aunque ver el cine del manchego siempre es un placer, hemos de reconocer que el valor que se le ha dado a esta película está un poco sobredimensionado. Ni de lejos lo  mejor del universo Almodóvar y pocos momentos resultan realmente graciosos.

Claro que todo esto hay que explicarlo, porque Los Amantes Pasajeros, a menos que se tenga un poco de conciencia y uno no haya pillado cacho (ni ganas) de todo el entramado de corrupción que sobrevuela la Península (que este es el nombre del famoso avión que da vueltas por España sin saber dónde aterrizar en un país que tiene aeropuertos sin estrenar), la situación no tiene nada de cómico.

pensativos

Para bien o para mal, la película de Almodóvar nos devuelve una y otra vez el reflejo de la España por la que atravesamos: Políticos corruptos, personajes mafiosos, actrices que podrían guardar secretos ‘reales’, videntes y graciosos gays que conducen el entretenimiento visual.

Un Raúl Arévalo que se sale de la pantalla, como siempre; y, por lo demás, un atrevido consejo a mi admirado Pedro Almodóvar: vuelva a dirigir mujeres, como tantos grandes de la historia del cine, está hecho para ello.