Magníficos globos terraquéos del siglo XVIII

Cuando el futuro rey Gustavo II de Suecia le dio, en 1768, este par de delicados globos a la Duquesa de d’Enville, significó un gesto lleno de significado. Elaborados por Anders Akerman, el mejor mapista de Suecia, cada globo mostraba grabados del conocimiento que se tenía en ese momento de la tierra y los cielos…

El mundo aún mantenía sus misterios. El globo terrestre identificaba a Australia como Nueva Holanda y a Nueva Zelanda como parte de la Antártida. El globo celeste muestra un mapa de las estrellas más acertado.

Cada globo mide 93 centímetros de alto por 60 centímetros de diámetro, solo existen cinco o seis de este estilo en el mundo y han pasado tres décadas desde que se ha ofrecido un par de ellos en venta. Mallet ofrece este dúo por 358.000 euros.

Aunque hay razones para creer que el regalo tenía intenciones románticas, Henry Neville, de Mallet, comenta que el regalo de Gustavo no era solo para la duquesa: intentaba impresionar a su padre, el Duque de Rochefoucauld. “Es un regalo diplomático, hay un elemento personal y uno público. Era un regalo significativo de manos de un sueco poderoso a un francés poderoso“.

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