El lago de Karakul

Hace entre cinco y diez millones de años, una roca espacial de unos 2 km de largo se precipitó sobre lo que hoy es la cordillera de Pamir, en Tayikistán. El choque, de una potencia suficiente como para reducir a cenizas cualquier ciudad del mundo, originó un cráter de unos 50 km de diámetro cuyo interior ha sido cubierto en parte por un lago, el Karakul.

Apocalipsis climático. Esta es la conclusión a la que ha llegado un equipo internacional de geológos y astrónomos que ha estudiado a fondo esta agreste región. Su hipótesis avala un estudio de la Academia de Ciencias de Ucrania que, hace un par de décadas, venía a establecer que la de Karakul era la primera de estas estructuras halladas en Asia Central.Otros expertos, sin embargo, sostenían que la depresión había surgido como consecuencia de un hundimiento del terreno situado en el límite entre fallas. “Por el contrario, podría tratarse del último impacto catastrófico que ha sufrido la Tierra“, señala Sylvain Bouley, del Instituto de Mecánica Celeste y Cálculo de Tiempo Estándar, en París.

Y es que los materiales arrojados a la atmósfera por este fenómeno incluso habrían oscurecido la luz del sol durante semanas. Sea como sea, un viaje a esta zona se convertirá en una auténtica aventura que no podemos dejar pasar por alto.

Deja un comentario