Fideos fashion

¿Quién dijo que comer fideos es vulgar? Todo en este mundo puede estar envuelto en un halo de elegancia y convertir el más simple acto en una reivindicación de la exclusividad y el buen gusto. Es el caso de los fideos, sobre todo si somos japoneses o si nos encanta la comida asiática. Comer noodles no tiene por qué resultar una vulgaridad.

No hay más que ver la creciente fama que adquiere este producto que, si bien en lugares como Nueva York podría asimilarse a la comida rápida (aunque qué no es fast food en EE.UU.), los auténticos noodles de lujo poco tienen que ver con lo que nos sirven en los envases norteamericanos neoyorkinos.

El glamour llega de la mano del envase creado por el Cup Noodle Museum de Japón. El plástico al que nos tienen acostumbrados, o ese americanísimo envase de cartón, desaparece y llega la cerámica pintada a mano del souvenir del museo japonés, con los colores de la bandera nipona -rojo, blanco y negro- y dibujos dorados. Disfrutar ahora de una ración de estos suculentos fideos japoneses será una actividad digna de cualquier gran gourmet.

Un regalo elegante y con clase para los amantes de la cocina asiática y los aficionados a esos deliciosos fideos tan populares últimamente en la alta cocina.

Deja un comentario