Bélgica, pionera en la fabricación de chocolate ecológico

A tan solo 80 kilómetros de Bruselas, en la localidad de Ghislenghien, nos encontramos con la primera fábrica de chocolate ecológico que emplea, para la fabricación del mismo, técnicas de eficiencia ecológica, respetuosas con el medio ambiente y el comercio justo.

El maestro chocolatero, dueño y creador de la empresa responde al nombre de Tierrhy Noesen. La fábrica, que cuenta con la certificación de producción ecológica de la Unión Europea (EMAS), es capaz de ofrecernos bombones  “verdes” con sabor a pistacho, denominación de origen y cultivo orgánico de Sicilia.

El secreto de sus recetas, y su éxito, reside en el origen de las materias primas; mientras que las almendras provienen de Murcia, el coco de Sri Lanka, las avellanas de Turquía y el caramelo se obtiene del azúcar de caña de Paraguay, el ingrediente más importante, el cacao, tiene su origen en un cultivo orgánico de República Dominicana, Ecuador y Perú.

Noesen ha instalado en su fábrica 384 unidades fotovoltaicas y ha desarrollado un sistema propio de calefacción y refrigeración en circuito cerrado que le permite un  autoabastecimiento del 75% de la energía que necesita. Todo esto permite que la fábrica reduzca su consumo energético en 81.060KW/h al año. Todo un ejemplo a seguir.