Otra Gioconda en El Prado

Se encontraba en los sótanos de la pinacoteca madrileña y ha sido sometido a todo tipo de procesos de limpieza y restauración, además de un riguroso y exhaustivo estudio que ha permitido concluir que efectivamente La Gioconda de El Prado también salió del taller de Leonardo Da Vinci y que fue pintado a la vez que la original.

Se piensa que el retrato de Madrid es una copia que realizó uno de los discípulos del maestro. De hecho se especula con la posibilidad de que saliera de los pinceles de Andrea Salai, el joven pintor que acabaría convirtiéndose en amante de Leonardo y que, para muchos especialistas, pudiera ser el modelo que posó para la auténtica Mona Lisa que se expone en El Louvre.

El hallazgo ha sido considerado como uno de los descubrimientos más importantes de la Historia del Arte de los últimos tiempos. Los gestores del Prado van a ceder el cuadro temporalmente al museo de París, donde será expuesto junto a La Gioconda. Ello permitirá comparar importantes novedades destapadas con el “nuevo” cuadro.

Un ejemplo reside en la posibilidad de contemplar a una Gioconda muy rejuvenecida, de entre 20 y 25 años, en lugar de la mujer de mediana edad que aparece en el cuadro de Da Vinci, envejecida por los barnices y oscuridades provocadas por el paso del tiempo.