Las delicias del Balneario de Lanjarón

El turismo de salud y belleza en torno a balnearios y spa es una tendencia que cuenta cada vez con más adeptos. Andalucía cuenta con termas de gran categoría, como es el caso del reconocido Balneario de Lanjarón.

Los primeros en hacer uso de las aguas termales en Andalucía fueron los romanos, hábito que adaptaron los árabes en sus tradicionales hamman. Siglos después, los escritores románticos pusieron de moda los balnearios andaluces como refugios y espacios para tratar sus esfermedades rodeados de naturaleza. En nuestros días, estos baños se han convertido en una de las propuestas más demandadas en ecoturismo.

Lanjarón cuenta con una de las tradiciones más antiguas de España en el uso de aguas termales. Ya en el siglo XVIII atraía a viajeros en busca de remedios naturales. Las aguas brotan de cinco manantiales diferentes a una temperatura entre 16 y 27 grados y con ellas se realizan tratamientos diversos.

El Balneario de Lanjarón ha creado seis productos formulados con las aguas y sales de los manantiales de Capuchina, El Salado y San Vicente de Lanjarón que se comercializan en un pack vestido por la diseñadora granadina Pilar Torrecillas.

Cabe destacar que este conjunto de cosméticos ofrecen los siguientes cuidados para la piel: capacidad regeneradora, reducción de fatiga, aumento de la densidad dérmica así como su capacidad elástica. La gama se compone de emulsión hidratante, serum antiarrugas, mascarilla regeneradora,exfoliante suave, hidratante corporal y spray agua San Vicente.