Michelín reparte estrellas

La guía de mayor referencia para la alta gastronomía acaba de hacer público su nuevo veredicto y este año España no ha podido conseguir que el exclusivo olimpo de dioses de la cocina se vea tocado con nuevas incorporaciones de establecimientos nacionales con tres estrellas Michelín. Desgraciadamente, por contra, perdemos dos: El Bulli, por cierre y Can Fabes, tras la muerte de Santamaría.

De todos modos el cupo se ha visto mejorado con el podium de dos estrellas para dos establecimientos madrileños y uno barcelonés. Diego Guerrero al frente de Club Allard y David Muñoz en el Diverxo, han subido la categoría en Madrid. Mientras, Jordi Cruz ha recuperado la estrella de Michelín que perdió El Ábac, tras la marcha de Pellicer.

El panorama nacional en cuanto a restaurantes con tres estrellas de la Guía Michelín, queda en manos de Berasategui, Arzak y Subijana, en Euskadi; y los dos de Cataluña, El Celler de Can Roca y Sant Pau. Desgraciadamente, Quique Dacosta y Mugaritz no lo han logrado este año, a pesar de la extraordinaria calidad de ambos restaurantes.

La Guía Roja de Michelín, la más antigua y reconocida “biblia” de las guías turísticas europeas de hoteles y restaurantes, parece endurecer su política de concesiones de cara a nuestra gastronomía, según se deduce de las opiniones de los gurús de la cocina española y algunos no han dudado en calificar de “caprichosas” algunas valoraciones de Michelín.