Joyas de Prada por Navidad

Miuccina Prada aprovechó la pasarela de Milán para “obligarnos” a dirigir la mirada más allá de sus prendas de ropa y sumergirnos en el mundo fascinante de la alta joyería. Los complementos y accesorios que engalanaban a sus modelos resultaban aún más sublimes que los diseños de sus trajes para el 2012. De todos modos, no era la primera vez que la firma italiana se dejaba seducir por las joyas.

Hace casi 113 años que el fundador de Prada, el abuelo de Miuccina, exponía claramente su concepto de joya y lo hacía con una exposición muy sui generis de alhajas y piezas deslumbrantes y seductoras para la sociedad de la época. Pero tuvimos que esperar un siglo hasta que en el 2003 el sello italiano organizaba la presentación de su primera colección de joyería, en la que combinaban piedras preciosas y materiales nobles como el cuero.

Ahora la nueva colección aprovecha el momento y se perfila como una de las mejores apuestas de Prada para las fechas navideñas, porque nadie podría resistirse a un regalo así. Acaban de salir a la venta y su futuro es prometedor. Se trata de la colección Cápsula, una compilación de piezas con dos series muy distintas.

Por un lado, la casa italiana ha puesto sus ojos en la explosión creativa del barroquismo rococó de la Francia del siglo XVIII. Rosas de color, gemas sobreengarzadas, exuberantes collares, pomposas pulseras, brazaletes profusos, pendientes sobrecargados…

La otra apuesta de Cápsula se aleja de esa tendencia para ahondar en el estilo que ya apuntara en su primera colección: Oro, chapas y pieles.