Monvínic: El Culto al Vino

El bebé de Sergi Ferrer Salat ya ha dejado atrás la minoría de edad y es un proyecto consolidado, con entidad y vida propia. Mucho más que un winebar al uso, porque en Monvínic el vino se ha convertido en un objeto de estudio del que, además, se disfruta y se aprende.

No es extraño que para una reputada publicación del sector como Food & Wine Magazine el espacio catalán haya sido reconocido como uno de los cinco mejores Wine bar del mundo y es que entrar en estas instalciones es afrontar que sobre el vino nos queda mucho que aprender y que para ello resulta imprescindible dejarse llevar por la maestría de quienes conocen parte de sus secretos e investigan sobre él, como artesanos y científicos a cargo de un talento ancestral.

 

El espacio de Monvínic ha sido cuidado hasta sus más nimios detalles y ello le ha servido también para ser finalista del prestigioso Premio FAD de Interiorismo 2009. Sutil y elegante, todo está enfocado para que sus más de 4.000 referencias en su bodega cobren el verdadero protagonismo.

Es un espacio para el culto al vino. Sabores de los frutos de cualquier parte del mundo, presentado y avalado por un equipo de sommeliers ante cuya experiencia y conocimiento resulta difícil no caer rendidos.

Montvínic: C/Diputació 249. Barcelona