El aceite más caro del mundo.

Este aceite, El Mil de Poaig, que la revista Time incluyo en su lista de los 100 mejores productos es el más caro del mundo, ya que cuesta unos 130 euros la botella de 500 mililitros. Se produce en la Comunidad Valenciana, concretamente en la comarca del Alto Maestrazgo en Castellón.

El diseño de la botella según CuldeSac, debía transmitir las cualidades de un producto particular, convenció a su cliente de realizar un envase propio y que a su vez realzará el momento del vertido. Esto lo consiguen con el diseño de una lengua larga de porcelana blanca por la que se ve deslizar el aceite dando un glamour especial al momento.

Además un innovador diseño para que no gotee, favorecido por el vidriado de la superficie conduce el aceite sobrante hasta el interior de la botella.

Botella

La porcelana que combina biscuit (mate) y vidriado protege a este oro líquido de la acción de la luz que le haría perder su vitamina E.

Para proteger esta preciosa obra de porcelana realizada a mano, por lo que son piezas únicas, se completa la presentación con una caja de madera de aspecto industrial, dando como resultado un embalaje de calidad.

Embalaje

El aceite de oliva procede de olivos milenarios de una variedad poco común y escasa, conocida como Farga, a parte de ser autóctona del “Alt Maestrat” en Castellón también se encuentra en Tarragona y Teruel.

Es un aceite de edición limitada unas 3.000 botellas anuales debido a la escasa producción de olivas que dan estos olivos milenarios, aquí se justifica un poco el precio del mismo.

En su cata denotamos que este aceite de oliva virgen extra de calidad suprema, tiene un color verde oliva. Con un equilibrio bien definido, frutado medio, de un amargo suave y ligero, picante y fluido, con un agradable aroma a hierba recién cortada y otros aromas frutados,cítricos,azahar y almendras. Tiene un matiz  bien definido y también un aroma a alcachofa y hojas de olivo.

 

 

 

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