Eclipse: Boato a bordo

Tiene el privilegio de ser, hasta la fecha, el yate más grande del mundo. El Eclipse luce suntuoso sus 167 metros de eslora, que lo convierten en un auténtico palacio flotante que surca los mares del planeta, precedido por la curiosidad que despierta su fama.

No es para menos. Con 6.000 metros cuadrados de superficie, el Eclipse cuenta con 11 suites, cines, 2 piscinas, numerosos jacuzzis, discoteca, gimnasio… Una pequeña ciudad sobre el mar, construida para el disfrute, la ostentación y el boato. Sirva como muestra complementaria el hecho de que el yate cuente entre sus instalaciones con dos helipuertos, tres lanchas y un minisubmarino, capaz de sumergirse hasta 50 metros de profundidad.

 Su propietario es el millonario ruso Román Abramóvich, empresario, oligarca, político… No obstante, en Europa, el propietario del Eclipse es conocido popularmente desde que compró el equipo del Chelsea Football Club.

Pero sigamos con la espectacularidad de la suntuosa embarcación. Este yate de lujo es obra del astillero alemán Blohm y Voss y está valorado en unos 400 millones de euros. Una cifra ridícula si tenemos en cuenta que la revista Forbes ha tasado la fortuna del millonario en casi 14.ooo millones de dólares, aproximadamente unos 10.000 millones de euros.

El barco cuenta con una tripulación de 70 personas, un carísimo y aparatoso sistema de seguridad, que incluye detección de intrusos y hasta defensa antimisiles. El mantenimiento del eclipse cuesta al empresario alrededor de 80.000 euros diarios, algo que no ha impedido al magnate hacerse con la propiedad de un Airbus A340-300.